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charo izquierdo Me niego a subrayar, a repicar, a afirmar que la creación tenga sexo… Y, sin embargo, si me atrevo a renunciar a mis principios o a mis prejuicios, seguramente lo tiene. En la medida en que el sexo ha significado apartamiento, aparcamiento de la creación, podría afirmarse que sí, que la creación ha tenido un sexo, o que la manifestación de la creación ha estado marcada por el sexo. Hasta hace poco. Seguro.
Ahora no quedan ciertamente excusas. La mujer tiene su lugar y lo ocupa. También en el terreno de la creación. Y de descuidarse otros mundos ellas ocuparán si no casi todos, sí muchos (mis excusas, señor Eluard). Esa es la filosofía de YO DONA, la de la ocupación por parte de la mujer del espacio que es de ella, a todos los niveles. Siendo la cultura uno de los pilares de la publicación que dirijo y siendo la moda cultura, teníamos que estar cerca de este certamen, cerca de sus principales protagonistas y arropando a quienes desde la moda son actores y activos de la vida cultural y artística de nuestro país.
YO DONA cree en Ellas Crean. Pero YO DONA cree además que las mujeres son fundamentales a la hora de compartir el universo creativo, el universo del diseño, el universo de la moda. El 49 por ciento de la población no puede ser ajeno a lo que piensa, vive y maquina el otro 51 por ciento. En cualquier sociedad, anónima, limitada…, los socios se pelean por tener ese uno por ciento que le despega de la mitad y lo hace mayoritario. En nuestra sociedad global no sólo no ha sido así. Sino que ha sido al contrario. También en el terreno de la moda, donde los hombres creadores han sido mayoritariamente más conocidos que las mujeres… aunque quienes vestían a la mayoría de las mujeres hasta la extensión social del prêt à porter eran las modistas, de cuyo género nadie puede dudar.
Hoy, si miro a la recién pasada edición de la Cibeles Madrid Fashion Week, me encuentro con una convocatoria que no acaba de ser paritaria, y no es que reclame aquí unas cuotas que en este terreno (y no en otros) se hacen innecesarias. No es paritaria porque todavía siguen siendo, sí, ellos, también aquí, una mayoría. En febrero, presentaron sus colecciones 28 hombres frente a 20 mujeres. No es más que un dato. No es un dardo. Ni siquiera sé si es significativo. Pero sí sé que es incuestionable. Nosotras creamos. Pero aún algo menos. ¿O si fuera con menos nombre?
Agatha Ruiz de la Prada, Miriam Ocariz, Ana Locking, María Freire, Carmen March, Anke Schloeder y Dolores Promesas tienen nombre. Todas crean y mucho, en ocasiones no sólo ropa, sino todo lo diseñable (y si no que se lo digan a Agatha). Ellas se han labrado un nombre, incluso por encima de sus apellidos (que se lo digan a Carmen March) o por encima de sus maridos (que se lo digan a María Freire, esposa de Antonio Pernas), por encima de su nacionalidad (que se lo digan a Anke), jugando con el arte (y aquí tienen mucho que decir Ana Locking y Miriam Ocariz) o con una agitada vida (como la de Dolores Promesas). Todas ellas son conscientes de que esto de la moda va más allá de la pasarela. Todas luchan por darle el contenido de negocio que la moda se merece. Y todas creen que crear y vender no son verbos que pertenezcan a la misma conjugación pero deben conjugarse por igual y en todos sus tiempos y formas.
Para mí, como directora de YO DONA, y también como amiga, es un honor compartir con ellas charla, experiencia y amor por la moda.
Charo Izquierdo |